SATURACIÓN MENTAL

¿por qué se bloquea la mente?

Supon que eres un ordenador. Tu ordenador se compone de un disco duro, que sería tu mente. Un sistema de archivos ordenados (tu memoria) al que habitualmente accedes sin problemas y apenas unos segundos después de tu clic, observas en tu pantalla lo que has mandado mostar al ordenador (lo que deseas recordar). A veces ocurre en tu ordenador que tras hacer clic, el archivo no se abre, aunque el sistema (cerebro) lo esté buscando. Cuando esto ocurre, el sistema se vuelve inestable y nosotros que deseamos abrir el archivo, buscamos otra ruta diferente para poder abrir nuestro archivo. Cuando hacemos esto, lo que realmente estamos haciendo es disminuir el rendimiento de tu sistema operativo y por tanto enlentecerlo. A veces hasta el punto de tener que reiniciar el ordenador para volver a un estado de normalidad. El reinicio sería el bloqueo mental. 
El mayor número de bloqueos mentales, son estado de desconexión. Ocurre porque los recursos mentales que pones a trabajar para intentar recordar algo, son excesivos y a veces opuestos entre sí, para generar una demanda concreta, por ejemplo recordar algo. Esta es la causa por la que muchas veces, cuando dejas pasar un tiempo, o haces otra cosa diferente, en la que tu mente tenga que centrar su atención, el recuerdo que antes era imposible recordar, aparece. Pero a pesar de este ejemplo, no has de entender exclusivamente como bloqueo mental, los olvidos, los despistes que sufres o los problemas de atención. Esto para otra entrada.
De forma que la desconexión supone una alerta para ti y por tanto para tu mente y tu cerebro. Llamaremos a esa alerta Saturación.
Los procesos de saturación mental tienen o pueden tener una causa emocional. Sin embargo, estos procesos emocionales pasan generalmente enmascarados. Casi siempre justificas tus problemas físicos con causas físicas, pero la realidad es otra muy diferente y es necesario aprender a identificar esos procesos emocionales para poder gestionarlos correctamente.
Esto significa que la saturación emocional, el estrés vital o emocional, la sobreexigencia, la necesidad de demostrar a los demás algo, incluso a ti misma, a ti mismo, son causas que por sí solas pueden explicar que tu mente se sature y por tanto, no de para más, hasta su reinicio.
Estas causas de naturaleza emocional no tienen por qué ser asociadas de forma irremediable a estados emocionales negativos. A veces, y lo más frecuente es que la persona que sufre de estos procesos de bloqueo mental, no quiere que le vuelvan a ocurrir e intenta amortiguarlos en situaciones que pueden ser importantes para ella o él.
Por ejemplo, si tienes una cita que no puedes olvidar y después has de aprovechar ya que estas cerca, para ir a recoger la medicación, unos zapatos, etc y de ahí a casa. Esa exigencia de aprovechar el día ,ya que sales, puede ser suficiente para un bloqueo mental. El motivo es que entiendes que la planificación que has hecho, ha de cumplirse. Sin embargo a veces esto no ocurre.
De forma que quizás hayas planificado sin tener en cuenta el componente emocional que ese día demandará de ti, por ejemplo, la fatiga. O tal vez la lluvia, o tal vez el espasticidad por frío, o un estado febril postmedicación, o un brote, o …. De forma que aquello que has pensado, y sin que se te haya olvidado nada, puede pasar en poco tiempo a ser una situación de bloqueo mental. Tu mente se ha agotado de forma extrema hasta el punto de no valorar otra opción. otra alternativa posible, otra ruta de escape u otra vía de ejecución posible. Y esto sin empezar a hacer nada. Tan sólo pensando lo que debería hacer.
Esta situación el bloqueo mental ocurrirá secuencialmente conforme valores la posibilidad de ejecutar lo planificado o no. De forma que como si de un efecto dominó se tratase, tu mente tras evaluar la posibilidades reales de hacer aquello que pides, pondrá en marcha tantos recursos como sean necesarios. Mientras tanto, tu te empecinas en intentar mantener esa planificación, intentas que tu cerebro y tu mente generen la posibilidad que necesitas para el primer paso que te permitirá salir de la situación de bloqueo, vestirte para ir… (aunque mañana también podrías) Sin embargo, tu mente abandona antes que tú. Se ha agotado antes de empezar.
El motivo es que eres tú quien vivencia los sentimientos derivados del bloqueo mental, eres tú quien eres consciente de la interferencia que generará, la frustración, la rabia, impotencia, irritabilidad, etc, por no poder actuar conforme a lo planificado por ti el día antes. Esto sin evaluar, tu pensamiento anclaje (yo antes podía hacer esto en dos horas, ahora….) Esa comparación puede ser tan dañina para tu mente y para ti, que acabarás sin proponerte hacer nada por ti misma, y acabarás haciendo las cosas tan sólo porque no queda más remedio. Cuando esto suceda, pregúntate ¿tú eres así?
La saturación ha sido provocada por la planificación anticipada. Esto es, desde el día anterior, sino antes, estas proyectando mentalmente no sólo lo que tienes que hacer, sino cómo lo vas ha hacer, y lo más importante, aquello que no se te puede olvidar hacer. Tu mente se ha cansado antes de tiempo, igual que tu cuerpo se cansa antes de empezar. Lo peor de todo, que al final queda una angustia emocional difícil de contrarrestar. Un sentimiento de frustración intenso que te sumerge en el recuerdo de cómo hacías antes…cómo haces ahora.

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